Contenido privado
Posted on Sat 31 January 2026 in Blog
Me gusta mucho leer. Desde hace un par de años, además, lo hago tomando abundantes notas. Algunas de estas notas las trabajo bastante, incluyendo diagramas, parafraseos o reflexiones propias. De algún libro he llegado a escribir más de 50 páginas de las mismas, que además guardo (y revisito) como oro en paño1.
Muchos de los blogs que sigo publican un sumario de los libros leídos por el autor, a menudo coincidiendo con el cambio de año. Suelo leerlos con muchísimo interés y, sí, tomando notas (estas mucho más breves) de aquellas reseñas que han despertado mi atención. Así he descubierto muchos libros interesantes que me han hecho disfrutar durante horas.
Llegados a este punto se produce una asimetría, quizás, un tanto egoísta por mi parte: nunca, jamás, he sentido el más mínimo interés por hacer públicas mis reseñas. Ni tan siquiera mis listas de libros leídos2. No sabría decir por qué, pero se me antoja casi de mal gusto. Y no porque pueda interpretarse como un alarde de intelectualidad (ojalá más alardes de esos y menos alardes de chorradas), sino porque leer me parece la actividad solitaria por excelencia3. Compartir mis reflexiones privadas es algo que prefiero reservar para personas cercanas, y ni siquiera para todas4.
Además, si tomase mis notas con intención de publicarlas, probablemente serían mucho menos sinceras y útiles.
Así que, lo siento, querido lector. Si quieres enterarte de mis lecturas tendremos que tomarnos un café juntos.
Y sí, en efecto. Empiezo a tener manías de viejo.
-
En gran medida gracias a esa maravilla del minimalismo tecnológico que es Obsidian. ↩
-
He llegado al extremo de cubrir las tapas de algún que otro libro, porque no me gusta que los desconocidos que me acompañan en el tren sepan qué estoy leyendo. ↩
-
Como efecto secundario me declaro no apto para los clubs de lectura. ↩
-
Uno de los fenómenos más desconcertantes con el que me he encontrado es el de la gente que usa LinkedIn, esa red social para buscar trabajo, para plasmar en negro sobre blanco sus más profundas filias y fobias políticas. Por supuesto, siempre extremas. Me produce verdadero vértigo. ↩